
Resumen
Una vivienda donde el travertino, el hormigón visto y el olivar centenario dialogan con el paso del sol.
Residencia Olivar nace como un ejercicio de contención: una casa que se entierra parcialmente para no interrumpir la línea del paisaje y se abre, casi en silencio, hacia el sur.
El programa se distribuye en una sola planta articulada por un patio central. Cada estancia conserva una relación directa con el exterior, filtrada por celosías de madera y muros de hormigón pigmentado en tierra.
La paleta material combina travertino sin pulir, microcemento, robles macizos y herrajes de latón envejecido. Un manifiesto sobre el envejecimiento honesto de la materia.
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